La categoría de "lípidos no saponificables" incluye un conjunto de sustancias de naturaleza lipídica que tienen en común, únicamente, el hecho de que no dan lugar a ácidos grasos cuando se les somete a hidrólisis básica.
Uno de los grupos de compuestos que se incluyen en esta categoría sí guardan, en realidad, relación con los ácidos grasos. Se trata de los eicosanoides, que derivan del ácido araquidónico. Todos ellos participan en procesos que tienen que ver con el dolor y la inflamación, y suelen actuar como mensajeros químicos a corta distancia: son secretados por una célula para influir en las que la rodean. Los eicosanoides incluyen varios tipos de sustancias distintas: las prostaglandinas, las prostaciclinas (su nombre hace referencia a que se aislaron por primera vez de la próstata), los tromboxanos y los leucotrienos. Las prostaglandinas tienen gran importancia como sustancias mediadoras del dolor. De hecho, el mecanismo por el cual la aspirina elimina esta sensación consiste, precisamente, en la inhibición de la síntesis de estas sustancias.
Los cuerpos cetónicos son un grupo de sustancias químicas que se producen en el organismo como resultado de la degradación anómala de los ácidos grasos. En ciertas situaciones patológicas, como la inanición o la diabetes, pueden ser producidos por el hígado y vertidos al torrente sanguíneo, dando lugar a una situación denominada cetosis que tiene graves consecuencias para el organismo.
El grupo más abundante y más diverso de lípidos no saponificables es el constituido por los terpenos o isoprenoides, denominados así porque pueden considerarse como derivados de una molécula de cinco carbonos, el isopreno. Los compuestos biológicos más pequeños de esta naturaleza incluyen dos unidades, y reciben el nombre de monoterpenos. Existen también sustancias formadas por tres (sesquiterpenos), cuatro (diterpenos), seis (triterpenos) u ocho (tetraterpenos) unidades de isopreno, y todos ellos tienen una considerable importancia biológica. Algunos monoterpenos, por ejemplo, son responsables de la mayor parte de los olores emitidos por los seres vivos (el geraniol, el limoneno, la putrescina, la cadaverina...), mientras que entre los tetraterpenos nos encontramos los carotenoides.
Los carotenoides son compuestos de considerable interés biológico, porque poseen naturaleza vitamínica: las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) pertenecen a esta familia de sustancias, mientras que el β-Caroteno, a pesar de no ser por sí mismo una vitamina (porque no tiene actividad biológica) puede ser utilizado como precursor de otros compuestos de importancia.
Los esteroides son compuestos derivados de una sustancia policíclica, el ciclopentanoperhidrofenantreno. Estas sustancias tienen una gran importancia biológica; entre ellos se incluyen:
- El colesterol, que juega un papel fundamental en la regulación de la fluidez de las membranas celulares animales, proporcionándoles un grado de rigidez que les resulta . A pesar de su importancia, un consumo excesivo de colesterol en la dieta puede suponer un problema de salud por el modo en que esta sustancia se transporta en el torrente sanguíneo. Las lipoproteínas de las que forma parte el colesterol exógeno (pero no el sintetizado por el propio organismo) tienen tendencia a formar placas que se adhieren a la superficie interna de los capilares, pudiendo llegar a obstruirlos y dando lugar a problemas circulatorios graves.
- Las hormonas sexuales tanto masculinas (testosterona) como femeninas (estrógenos, progesterona) son también de naturaleza esteroidea. Las hormonas sexuales son las responsables de la diferenciación sexual secundaria, que establece la diferencia entre ambos sexos de la misma especie. También son responsables de la formación de los órganos sexuales y del comportamiento sexual.
- Los corticoides son hormonas esteroideas producidas por la corteza de las glándulas adrenales (también conocidas como suprarrenales). Su función consiste en participar en la regulación del metabolismo de los minerales (mineralocorticoides) o de los glúcidos (glucocorticoides).
- Los ácidos biliares se sintetizan como productos de degradación de grupos nitrogenados (porfirinas) y cumplen un curioso papel biológico doble; por una parte, son sustancias excretables, y como tales se eliminan del organismo a través de las heces. Por otra parte, la presencia de los ácidos biliares en el intestino (vertidos en él desde el hígado, a través de la vesícula biliar) es aprovechada por el organismo gracias a su capacidad para actuar como emulgentes. Los emulgentes son sustancias capaces de dispersar grasas, haciendo que formen gotas de pequeño tamaño, más fáciles de digerir. La función emulgente de los ácidos biliares es fundamental durante la digestión, hasta el punto de que estos compuestos, en principio destinados a ser excretados, son parcialmente reabsorbidos y reciclados en el organismo.
Los esteroides también tienen una gran importancia fisiológica como sustancias de interés medicamentoso. En general, los corticoides se utilizan como antiinflamatorios, mientras que análogos sintéticos de hormonas esteroideas son utilizados como sustancias dopantes por sus efectos anabolizantes (facilitan la absorción de nutrientes y el aumento de masa muscular).
Lipoproteínas
Las lipoproteínas son complejos macromoleculares formados por un conjunto de lípidos y varias proteínas que circulan por el torrente circulatorio. Su función consiste en facilitar el transporte de sustancias liposolubles a lo largo del sistema circulatorio, evitando que dichos compuestos incrementen la viscosidad de la sangre.
Las lipoproteínas contienen varios tipos de elementos: un componente proteínico (que recibe el nombre de apolipoproteína, que desempeñan varias funciones como mantener la cohesión de la lipoproteína, o permitir su unión con receptores de la superficie de la célula, y diferentes tipos de lípidos: fosfolípidos, triglicéridos, colesterol libre y ésteres de colesterol. La diferente proporción de estos compuestos determinan la diferente densidad de las lipoproteínas que, a su vez, es un factor fundamental en la facilidad o dificultad con la que circulan por el torrente circulatorio.
De menor a mayor densidad, las lipoproteínas que aparecen en el organismo son las siguientes:
Metabolismo de lípidos y lipoproteínas
Las lipoproteínas juegan un papel fundamental en el metabolismo de los lípidos por parte del organismo: desde el momento de su absorción en el intestino hasta el reciclaje de sus productos de degradacion en el hígado, los lípidos siempre son transportados en la sangre formando parte de lipoproteínas.
Cada tipo de lipoproteína tiene una función específica en este proceso metabólico, y ésta es, precisamente, su razón de ser. Siguiendo los pasos de un lípido absorbido a través de la dieta, su recorrido por el organismo podría ser el siguiente:

- Quilomicrones y remanentes de quilomicrones, procedentes de la absorción de los lípidos en el intestino.
- VLDL: lipoproteínas de muy baja densidad
- IDL: lipoproteínas de densidad intermedia
- LDL: lipoproteínas de baja densidad
- HDL: lipoproteínas de alta densidad
Metabolismo de lípidos y lipoproteínas
Las lipoproteínas juegan un papel fundamental en el metabolismo de los lípidos por parte del organismo: desde el momento de su absorción en el intestino hasta el reciclaje de sus productos de degradacion en el hígado, los lípidos siempre son transportados en la sangre formando parte de lipoproteínas.
Cada tipo de lipoproteína tiene una función específica en este proceso metabólico, y ésta es, precisamente, su razón de ser. Siguiendo los pasos de un lípido absorbido a través de la dieta, su recorrido por el organismo podría ser el siguiente:
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